En colaboración con la comunidad indígena Yánesha y su escuela primaria local, facilitamos un proyecto de mural abierto. La obra fue co-creada y postproducida junto con niños de la localidad, su maestra, ancianos y ecologistas. La obra final es una oda al bienestar social, ecológico y espiritual, transmitida a través de imágenes vibrantes que conectan a los seres humanos y a los más allá de los humanos.
El proceso comenzó con niños de la localidad pintando escenas de su vida cotidiana. A medida que el mural evolucionaba, las mujeres mayores, de camino a la cosecha y de regreso, comenzaron a pasar por la escuela, aportando pinceladas antes y después de su trabajo. Su participación aportó profundidad intergeneracional y cimentó el proyecto en el conocimiento y el cuidado ancestrales.
Facilitado por la artista y cofundadora de Coast 2 Coast, Emi Koch, el mural es una celebración del lugar y de todos aquellos que lo consideran "hogar".

























